¡Lampo!
¡EL CAFÉ DE TUS OJOS ME TERMINA CONVENCIENDO SIEMPRE!
Y cuando los cierras me convencen tus labios cerrados pintaditos a mano.
O la plácida carita que pones cuando duermes.
O puede ser también por pensar en la tersura de tus nalgas tibias.
A veces es tu abrazo caliente el que recuerdo y está en mi memoria y lo siento y lo siento y lo siento y la temperatura es ideal y lo siento.
Y tu lengua.
Y tu sexo.
Y tu aliento.
O el sabor de tus babas. ¡Ay!
O la taquicardia que se instala entre mis piernas.
¡SON LAS PESTAÑAS!
O quizá el dolor de pecho que siento cada que te miro y que me recuerda que amar duele un poco y que aparece ocasional y de la nada cada que te miro.
¿Acaso será que me gustas?…
O simplemente será que te quiero.
¡LAMPO!
25 de mayo 2020, 4:37pm
